Contacto 0 también incluye no mirar las RRSS de tu ex

Un pequeño (pero importante) recordatorio: el contacto 0 también incluye no stalkear a tu ex en redes.


Puede que estés haciendo mil y un esfuerzos para no llamarle/a, para no mandarle un mensaje, para quitarte de la cabeza pensamientos de corte obsesivo de esos tan típicos en las rupturas.


Llevas unos días más o menos alejada/o de todo esto, ¡bien! Pero de repente, piensas: «¿qué estará haciendo?», «¿estará saliendo más?», «¿estará conociendo a alguien?», «voy a subir un stories a ver si lo mira», «¡le han subido los seguidores!, ¿estará de vuelta en el mercado?»


Y vas a por la fuente de información que te puede proporcionar respuestas, la ventana a (la parte de) su vida (que quiere que la gente vea): sus redes sociales.


Puede que tu ex esté entre los 10 más buscados (de tus RRSS). Procura que no esté ahí: esconde su perfil, déjale/a de seguir, siléncialo/a... lo que haga falta.


«¿Por qué? ¿No se supone que con no tener contacto ya basta?»


Tu mente racional puede pensar que sí. Pero NO, tu mente emocional no puede separar el ver a tu ex en RRSS de verlo en persona.


¿Verdad que te costaría transitar el duelo, sanar heridas y pasar página si vieras a tu ex cada dos por tres? Pues eso 😉 Para nuestro cerebro es lo mismo.


¿Qué podemos hacer al respecto?


Si quieres escoger el «modo (medianamente) fácil», prueba a hacer lo que te comentaba: empieza por borrarlo de tu lista de últimos perfiles vistos. Si no es suficiente (puede que no baste), prueba a silenciar su perfil, incluso a darle a unfollow*.


*Si hay buen rollo, puedes valorar escribirle un mensaje del tipo: «Juan, me he dado cuenta que me cuesta pasar página teniéndote por aquí. Te voy a dejar de seguir, pero quiero que sepas que es por este motivo. Quería avisarte para evitar malentendidos 🤗 Espero que lo entiendas, ¡un abrazo!»


Si quieres escoger el «modo difícil», mantenle entre tus contactos PERO antes de visitar su perfil, trata de tomarte unos segundos para asegurarte de que actúas desde la conciencia y pregúntate:


«¿Estoy preparada/o emocionalmente para lo que puedo ver, sea lo que sea que vea?, ¿quiero dar espacio a estas sensaciones?, ¿me aporta lo que necesito ahora?»


Las rupturas ya son suficientemente dolorosas como para complicarlas con estos detalles. Pensarás que quizás esto sea una estrategia de evitación, y que eso no está bien, que para superarlo hay que hacerle frente. Lo entiendo. Tiene lógica. Pero míralo así: más bien se trata de no alimentar la obsesión que a veces trae consigo una ruptura; más bien es esperar a estar preparadas/os antes de hacerle frente, si es que eso es justamente lo que necesitamos para sanar; porque quizás, para cuando estemos preparados/as para ver sus RRSS y asomarnos a su nueva vida, ya habremos sanado y no necesitaremos mirar hacerlo.




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