• Montse

Insomnio: que no te supere

El insomnio se define como la dificultad para conciliar el sueño, mantenerlo o no despertarse antes de lo previsto. Aunque todos tienen un efecto más o menos negativo en nuestra vida, es el primer tipo el que interfiere más en nuestra vida diaria.


Todos tenemos una noche de insomnio de vez en cuando como consecuencia de estrés ocasional (p.e. un problema que nos preocupa); la cuestión es que éste puede adquirir un carácter de crónico fácilmente.


Uno de los aspectos clave del insomnio es la valoración que hacemos sobre la dificultad para conciliar el sueño. Es posible que después de una noche de insomnio, la preocupación por el problema de sueño y su supuesto impacto sobre nuestro funcionamiento diario se vaya "apoderando" de nuestra vida. Pero esto solamente sucederá si nos preocupamos por las consecuencias negativas en nuestro funcionamiento diurno, las alteraciones del estado de ánimo y la disminución del rendimiento, entrando así en un círculo vicioso de pensamientos acerca de la dificultad para dormir.


A medida que se va acercando la hora de acostarse, la tensión y nerviosismo acerca de la incapacidad o dificultad para quedarnos dormidos aumenta y, con ello, la activación emocional que hace menos probable que nos durmamos, convirtiendo los pensamientos en una profecía autocumplida.


¿Qué podemos hacer para superar el insomnio?


- Cambiar nuestra conducta: Dejar de lado los hábitos que nos ayudan a perpetuar el insomnio que utilizamos al principio para intentar paliarlo.

- Gestiona nuestros pensamientos: Hacer una gestión sana de las preocupaciones relacionados con el insomnio.

- Reducir la activación emocional que hemos acabado asociando al insomnio.


Hacer frente al insomnio requiere esfuerzo, constancia y paciencia, ya que los beneficios se irán haciendo más evidentes con el paso del tiempo, a medida que las preocupaciones asociada sal insomnio pierdan poder sobre nosotros.






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