No siento mariposas, ¿es normal?

Tenemos una idea de lo que creemos que es el amor y de lo que debemos sentir para saber con menor o mayor certeza, que una relación va bien.


El problema aparece cuando nuestras creencias sobre el amor y las relaciones generan expectativas equivocadas sobre lo que deberíamos o no sentir, cuándo, por cuánto tiempo y qué significa que ya no lo sintamos.


Vamos a arrojar algo de luz al respecto:


Esas mariposas de las que solemos hablar no son más que pequeñas descargas eléctricas en nuestro estómago, resultado de reacciones químicas que suceden en nuestro organismo. Electricidad, pura química ⚡🔥


Nos gusta sentirlas. Resultan como una confirmación de lo que sentimos por la otra persona, como si nuestro cuerpo nos dijera algo así como: «Montse, has elegido bien, es él» 👍👌


Sin embargo, es infinitamente más probable sentir esas mariposas al inicio de una relación que en etapas posteriores.


Y eso hace que nos preguntemos: ¿por qué se han ido?, ¿es que ya no quiero a mi pareja?, ¿y si me he equivocado?


No nos gustan las dudas. Nos aterran. Nos ponen en una tesitura en la que debemos hacernos preguntas y decidir de forma consciente... sobre algo de lo que creíamos que ya habíamos decidido y de lo que podíamos estar seguros.


Sin embargo, pensar sobre nuestra relación no solamente está bien, sino que es necesario. ¿Por qué? Porque las relaciones, como las personas, evolucionan, y debemos revisar si recibimos de nuestra relación y aportamos a nuestra pareja lo que queremos recibir y aportar.


Sin embargo, ¡no debe cundir el pánico! ✋ Si estamos bien con nuestra pareja, si estamos a gusto, si nuestra relación es sana y fluye, NO hay ningún problema por no sentir esas mariposas que tanto nos gustó experimentar al principio.


Quédate con esto: el único «problema» es pensar que no sentirlas es un problema.


Que no sientas mariposas no significa que tu pareja ya no te guste; sino:


❤ que habéis alcanzado una etapa de vuestra relación más tranquila, más calmada donde no hay sorpresas en lo emocional;


❤ que vuestro amor ha evolucionado alcanzando mayor madurez;


❤ que probablemente te sientes más segurx de la relación y de lo que puedes esperar de la misma.


Y lo anterior no es solamente esperable, sino que incluso resulta conveniente y deseable, si no queremos estar sufriendo por amor.


Sin embargo, añadiré: es posible que esas mariposas se aparezcan de vez en cuando.

Quizás cuando estés más sensible, o en momentos en los que haya una conexión especial con tu pareja.




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