• Montse

Saber hacia dónde vamos

Conocer nuestros deseos para el futuro de nada nos sirve si no los traducimos en metas a las que podamos dedicar tiempo y esfuerzo, y en acciones que podamos llevar a cabo para, día tras día, acercarnos a ese futuro deseado.


Para ello, primero debemos conocer en qué consisten nuestros deseos de futuro. Podemos preguntarnos:


- ¿Qué teníamos en mente hace unos años (o meses), y en qué punto del camino nos encontramos?

- Si estuviéramos en 2035, ¿qué querríamos haber conseguido para entonces?


Una vez tengamos respuesta a estas preguntas, debemos plantearnos la siguiente cuestión: ¿Qué necesitamos haber hecho para conseguir estas metas?


Seguramente la consecuencia lógica de esta última pregunta sea una lista de acciones. Ésta debe ser lo más exhaustiva posible.


Cuando tengamos los ítems de dicha lista, debemos pensar en términos de sub-metas: muy probablemente podamos clasificar varias acciones de la lista en sub-metas que nos ayuden a conseguir nuestro objetivo.


Un consejo: añadir una fecha límite para alcanzar las sub-metas y, por lo tanto, para realizar las acciones que las componen, nos ayudará a:

- Por un lado, saber cuál es el siguiente paso.

- Por otro, poder evaluar cómo vamos progresando en relación a nuestro objetivo.


Y así podemos conseguir nuestros objetivos, trabajando en nuestras sub-metas, llevando a cabo acciones.




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