Yo solo quiero que esto salga bien

Cuando tenemos ganas de que la relación funcione; y, sobre todo, cuando acumulamos experiencias no tan positivas como nos gustaría en el área de pareja, experiencias que podríamos definir como desengaños amorosos y que, a veces, interpretamos como «fracasos», es posible que sintamos muy adentro eso de «quiero que lo nuestro salga bien».


Querer que una relación salga bien NO es en absoluto negativo, ¡al contrario!


Tener una predisposición positiva en cuanto a la relación puede hacer que nos mostremos abiertxs al diálogo y flexibles en cuanto a la negociación.


También nos permite mostrarnos vulnerables, y la vulnerabilidad es esencial para desarrollar una conexión real.


Sin embargo, en ocasiones, «quiero que lo nuestro bien» se acaba convirtiendo en «yo solamente quiero que lo nuestro salga bien». Y el matiz que acompaña a esta nueva versión puede resultar la antesala de renuncias sistemáticas que hacemos desoyendo nuestras necesidades, creyendo que es el precio a pagar para que «lo nuestro salga bien».


Estar en pareja implica hacer renuncias en algunos momentos, p.e. cuando no es posible llegar a un punto intermedio y satisfactorio para ambas partes; pero siempre deben ser resultado de una negociación respetuosa y sensible a las necesidades de las partes implicadas. Al fin y al cabo, hablamos de dos personas que deciden compartir un espacio (importante) de su vida, pero que no necesariamente encajan al 100% en todo.


Pero «hacer alguna renuncia» no es lo mismo que «hacer renuncias sistemáticas».


Y lo cierto es que «yo solamente quiero que lo nuestro salga bien» pone el foco en el resultado, por encima de otras cuestiones tanto o más importante.


Incluso puede que nos impida ser conscientes de aquellas situaciones en las que, para que la relación siga adelante y «salga bien», desoímos nuestras necesidades, dejamos de lado nuestros estándares, pasamos por alto banderas rojas y no ponemos límites cuando sentimos que deberíamos hacerlo.


Si te resuena lo anterior y te sorprendes a ti mismx diciéndote «yo solamente quiero que lo nuestro salga bien», pregúntate adónde te lleva, en qué acciones se traduce.


Puedes llegar a reflexiones interesantes. Prometido.




762 visualizaciones0 comentarios