Terapia de pareja

"Con el amor no basta."

"Con el amor no basta". Éste es el título de uno de mis libros favoritos y una de las frases que más suelo repetir a las parejas que vienen a terapia. Porque es así, tal cual: con el amor no basta. Y porque muchas veces me decís: "si es que yo le quiero, ¿eh? ¡de verdad! pero...". 

Más allá de la imagen adulcorada del amor romántico que nos han "vendido" desde pequeños, una pareja debe lidiar con problemáticas propias del día a día, y de una vida que nos pone más obstáculos en el camino de los que probablemente querríamos. 

El amor - concretamente el amor apasionado - nos acompaña durante las primeras fases del noviazgo. Las hormonas están en pleno apogeo, subrayamos lo bueno de nuestra pareja e ignoramos los defectos (porque en ese momento poco nos importan). Si a todo esto le añadimos que en las primeras etapas no se suelen dar conflictos y que no se comparten cuestiones (altamente) estresantes como la economía familiar, las tareas del hogar y los hijos (si los hay), tenemos el cóctel (casi) perfecto para una pareja (casi) perfecta. 

Sin embargo, este estado de amor apasionado acaba desvaneciéndose con el paso del tiempo, dando paso a otro tipo de amor. A la vez, es muy posible que nuestra pareja tome un mayor peso en nuestra vida y que compartamos hogar, tareas y responsabilidades, reformulándose así la relación. Y, ¿adivinas qué? Es en ese momento en el que surgen los conflictos.

Como por arte de magia nuestra pareja ya no es tan perfecta, ni todo nos parece tan romántico como antes. Lo que para algunos puede considerarse como una pequeña crisis, para mí es una oportunidad para reformular la relación. 

No creo en las compatibilidades;

sino en la capacidad para negociar y adaptarnos a nuestra pareja

sin perder nuestra esencia.

No existe la pareja perfecta. Pero si existiera, no sería aquella que jamás discute. Sino aquella que resuelve los conflictos con éxito y que se "nutre" de los mismos para crecer.

Aunque no cueste reconocerlo, los conflictos son nuestros aliados. Solamente si hay conflictos, hay posibilidad de cambio. Y el cambio nos permite poner nuestro granito de arena y negociar qué queremos en nuestra relación, y qué no.

La clave está en saber gestionar los conflictos; en comunicarse de manera efectiva, con respeto y empatía; en saber escuchar al otro y validar sus necesidades, a la vez que expresamos las nuestras.

¿Tenéis dudas sobre si necesitáis hacer terapia?

La convivencia, los malentendidos cada vez más frecuentes, las discusiones por cuestiones banales, celos, una vida sexual empobrecida, discrepancias acerca de la crianza de los hijos, un desequilibrio entre el trabajo-vida privada, una infidelidad… todos estos factores pueden desencadenas una crisis.

Estos son algunos de los motivos más comunes por los cuales las parejas suelen acudir a terapia. Si bien es cierto que todos ellos son de naturaleza distinta, tienen un denominador común: la comunicación.

Las relaciones de pareja, como cualquier otra relación interpersonal, se ven claramente afectadas por una pobre comunicación. El tono, el contenido, palabras extremas como “siempre” o “nunca”, reproches continuos… todas estas cuestiones hacen que nuestras interacciones sean más negativas que positivas.

En algunos casos, las diferencias de valores también entran en juego, poniendo en jaque el bienestar de la relación.

Si la situación se mantiene, a medio plazo seguramente nos sentiremos agotados y otras áreas de la pareja como el afecto y la sexualidad se verán afectadas, agravando más la situación.

Esperar a que el tiempo mejore la situación probablemente no sea la solución más efectiva. Si tú o tu pareja sentís cierto malestar, es hora de actuar.

Creo conveniente puntualizar que para mí es vital preservar el bienestar de los miembros de la pareja; ya sea juntos o por separado. De hecho, hay ocasiones en las que la alternativa más óptima es separarse, teniendo como criterio el bienestar de los miembros de la pareja. En este artículo te hablo de las situaciones en las que poner fin a la relación puede ser la solución. 

"Quiero amarte sin absorberte, apreciarte sin juzgarte,

unirme a ti sin esclavizarte, invitarte sin exigirte,

dejarte sin sentirme culpable, criticarte sin herirte."

         Virginia Satir

Temas que se abordan en la terapia de pareja
"Nunca por encima de ti. Nunca por debajo de ti. Siempre a tu lado.
Walter Winchell