• Montse

Mentalidad de crecimiento

La mentalidad orientada al crecimiento describe qué lectura hacemos de los fracasos, cómo percibimos las dificultades y qué tan dispuestos estamos a enfrentarnos a las adversidades y a aprender de ellas.


Estos son algunos ejemplos típicos de cómo actúan y piensan las personas con mentalidad orientada al crecimiento:

- Ver las dificultades como desafíos (en positivo)

- Enfrentarse a la adversidad y no evitarla

- Aprender de los errores

- Aceptar las críticas constructivas y aprender de ellas

- Inspirarse en el éxito de los demás, en vez de sentir envidia


Todo esto forma parte de la mentalidad orientada al crecimiento, una aproximación que nos conduce hacia el desarrollo personal y profesional, y que permite que vayamos siempre un paso más allá.


En contraposición encontramos la mentalidad fija. Las personas con una mentalidad fija suelen:

- Ver las dificultades como un obstáculo, y no como una oportunidad de explorar nuevos caminos y desarrollar nuevas competencias

- Evitar ciertas situaciones por miedo a fracasar

- Interpretar los errores como fracasos

- Ignorar las críticas

- Percibir el éxito de los demás como una amenaza


Si te sientes identificado con la mentalidad de crecimiento, ¡enhorabuena! De lo contrario, ¡no te preocupes, puedes cambiar tu forma de interpretar los obstáculos, las críticas y los errores! Para ello, deberás trabajarlo a diario y no rendirte; porque, recuerda: cada situación es una nueva oportunidad para aprender y crecer.





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