• Montse

Los 4 pilares de las relaciones de pareja

Basaremos el presente artículo en una analogía; para ello, debes imaginar que tu relación de pareja es una silla y, como tal, cuenta con 4 patas. Si les asignáramos nombre a las patas, éstas podrían llamarse:


1. Confianza: es un elemento indispensable para sentirnos tranquilos para con nuestra relación; de lo contrario, si hay falta de confianza (debemos examinar si se debe a un hecho real VS a algo que hemos supuesto) fácilmente surgirán conflictos, discusiones... e incluso podemos experimentar necesidad de controlar y/o de manipular a nuestra pareja.


2. Cuidado mutuo: sentir que contamos con nuestra pareja para proporcionarnos apoyo y seguridad (sabiendo que no nos va a hacer daño), hará que nos sintamos relajados y seguros de nuestra relación. De lo contrario, si nuestra pareja tiene actitudes y conductas que nos hacen daño y, aún sabiéndolo, no las cambia, el bienestar de nuestra relación estará en peligro.


3. Deseo: desear a nuestra pareja y esforzarnos por gustarle es importante, en tanto que si estamos atravesando una temporada difícil y sentimos que el deseo ha disminuido, estaremos más expuestos a sentirnos atraídos por una tercera persona.


4. Valores: es importante que los dos miembros de la pareja conozcamos los valores de la persona con la que escogemos compartir nuestro camino. Es igualmente importante la medida en que nuestros valores encajan y la importancia que cada uno de nosotros le otorga a los mismos. Algunos ejemplos de valores pueden ser: respeto, apoyo, amistad, honestidad, comunicación, libertad, responsabilidad, compañerismo... Puedes leer más al respecto en este artículo: La importancia de los valores en la relación de pareja.


Siguiendo con la analogía, es relativamente fácil pensar que, si nos falla uno de los elementos, dicha silla seguiría en pie con 3 patas. Es cierto: quizás, si nos movemos, correremos el peligro de caeremos; pero no necesariamente debe ser así. En cambio, si la silla dos de las áreas no pasan por el mejor momento, y la silla solamente cuenta con 2 patas, el resultado es muy distinto: hay una probabilidad muy elevada de que caigamos, incluso si nos movemos con cautela.


En el caso de que tu relación cuente con 3, o incluso 2 patas, os invito a reflexionar sobre qué funciona, y qué no, en vuestra relación. De manera adicional, podéis considerar iniciar un proceso de mejora y cambio, a través de una terapia de pajera. En este artículo podéis encontrar respuesta a la pregunta que muchas parejas se hacen: ¿Cuándo es el momento para iniciar una terapia de pareja?


Es posible que la relación haya llegado a un punto de no retorno. En este caso, podéis valorar la opción de continuar cada uno por su lado. En este otro artículo os hablo de algunas de las posibles razones por las que podríamos valorar dejar a nuestra pareja, o algunas por las que no deberíamos continuar con nuestra relación (p.e. falta de amor, dependencia emocional, toxicidad).





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