• Montse

No es amor, es ansiedad

¿Has oído hablar del apego ansioso? Ante la posibilidad de que peligre el vínculo con nuestra pareja, nos sentimos inseguras/os y nos produce grandes dosis de ansiedad.


Quizás te suene a dependencia emocional. No estás equivocada/o, y es que el apego ansioso se encuentra en la base de la dependencia emocional en sí misma.


Lo que sucede es lo siguiente:


1️⃣ Por un lado, nos produce MUCHO vértigo el hecho de pensar que podríamos «perder» a nuestra pareja. Escribo «perder» entre comillas porque nuestra pareja no es, jamás ha sido, ni «será» nuestra, sino que nuestra pareja decide compartir su camino con nosotras/os; igual que nosotras/os decidimos compartirlo con él/ella.


2️⃣ Por otro lado, nos produce MUCHO vértigo el rechazo y que nuestra pareja nos «abandone». De nuevo, lo pongo entre comillas porque nadie nos «abandona», aunque es justamente así como nos sentimos.


3️⃣ Para nosotras/os, lo más importante es mantener la relación, que no nos «abandonen», que es el origen de nuestro malestar; cuando sería más recomendable preguntarnos si nuestra relación nos proporciona lo que necesitamos y promueve nuestro bienestar.


Pero no nos damos cuenta de que nuestra forma de vincularnos no es del todo sana, «gracias» a que...


4️⃣ En algún momento de nuestra infancia nuestro cerebro «aprendió» que el afecto (de nuestros/as pa/madres) no siempre está presente, y que cuando lo está puede desaparecer en cualquier momento, así que debemos activar todas nuestros recursos para que «se quede a nuestro lado».


Asociamos el amor con la ansiedad que sentíamos cuando nuestras necesidades no se veían satisfechas; y con el confort que experimentamos cuando sí las satisfacían.


A esto debemos añadir...


5️⃣ Nuestras creencias sobre el amor, algunas de ellas poco sanas como:


a) que el amor entraña sufrimiento y

b) que, cuanto más quieres, más sufres.


6️⃣ Lo anterior nos lleva a NO cuestionarnos nuestra forma de amar porque, precisamente, eso es lo que hemos aprendido sobre el amor. Y nos lleva a quedarnos atascadas/os en un bucle de sufrimiento en nombre del amor, convencidas/os de que no hay otra forma de vivir las relaciones y, así, normalizamos esa (incomodísima) ansiedad.


Otros posts que también te puede interesar...


- Nos queremos pero debemos dejarlo.


- Amor sano, amor del bueno.


- Apego ansioso: mi bienestar depende de mi pareja.


- Apego ansioso y apego evitativo, combinación explosiva.


- El miedo al abandono nos lleva a abandonarnos.


- ¿Tu relación es recíproca?


- Quererse es condición necesaria, pero no suficiente.


- Cuando ni tú ni tu pareja sois el problema, sino el empeñaros en que una relación entre personas con necesidades contrapuestas funcione.


- ¿Por qué me quedo cuando sé que debo irme?


- Me duele, pero sé que debo poner fin a la relación.


Si tu situación te genera malestar y sientes que no cuentas con las herramientas para gestionarla, no dudes en buscar ayuda profesional especializada en el ámbito de las relaciones. Si deseas que seamos nosotras quienes te acompañemos en el proceso, estaremos encantadas de hacerlo. Puedes conocernos aquí y contactarnos desde el formulario de contacto.




647 visualizaciones0 comentarios