Yo solo quiero que esto salga bien

Cuando tenemos ganas de que la relación funcione; y, sobre todo, cuando acumulamos experiencias no tan positivas como nos gustaría en el área afectivo-relacional, experiencias que podríamos definir como desengaños amorosos y que, a veces, interpretamos como «fracasos», es posible que sintamos muy adentro eso de «quiero que lo nuestro salga bien».


Querer que una relación salga bien no es en absoluto negativo, ¡al contrario! Tener una predisposición positiva en cuanto a la relación puede hacer que nos mostremos abiertos/as al diálogo y flexibles en cuanto a la negociación.


Sin embargo, en ocasiones, «quiero que lo nuestro bien» se acaba convirtiendo en «yo solamente quiero lo nuestro salga bien» y el pequeño matiz que acompaña a esta nueva versión puede resultar la antesala de renuncias sistemáticas.


Por favor, no me malinterpretéis: estar en pareja puede que implique tener que hacer alguna renuncia en momentos en los que no es posible llegar a un punto intermedio y satisfactorio para ambas partes, como resultado de una negociación respetuosa y sensible a las necesidades de las partes implicadas. Al fin y al cabo hablamos de dos personas que deciden compartir un espacio (importante) de su vida, pero que no necesariamente están de acuerdo en todo.


Pero «hacer alguna renuncia» no es lo mismo que «hacer renuncias sistemáticas».


Y lo cierto es que «yo solamente quiero que lo nuestro salga bien» pone el foco en el resultado, por encima de otras cuestiones tanto o más importante. Incluso puede que nos impida ser conscientes de aquellas situaciones en las que, para que la relación siga adelante y «salga bien», desoímos nuestras necesidades, dejamos de lado nuestros estándares, pasamos por alto banderas rojas y no ponemos límites cuando sentimos que deberíamos hacerlo.


Si te resuena lo anterior y «yo solamente quiero que lo nuestro salga bien» es algo que te repites de manera sistemática, pregúntate adónde te lleva, en qué acciones se traduce. Puedes llegar a reflexiones interesantes al hacerlo.


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Foto: instagram.com/catherina.schulz/

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